Une Dernière chanson (Una última canción) Malandain / Romances d'autrefois


Como testimonio de una década de colaboración con la Ópera de Reims y para agradecer la fidelidad del público remense, Thierry Malandain creó en abril de 2012, con su compañia, un nuevo ballet para 10 bialarines titulado Une Dernière chanson.

En 2001 salía el disco Aux Marches du palais, un florilegio de « romances y endechas de la Francia de antaño pulido por Vincent Dumestre y Le Poème Harmonique. En aquella época, a Thierry Malandain le hubiera gustado ampararse de ese álbum de canciones tradicionales, pero habiéndose apoyado ya para otres creaciones en Los Folksongs de Benjamin Britten, en los de Luciano Berio, sin hablar de Tristán e Isolda llevados por músicas medievales, o incluso de aires tradicionales bretones utilizados en Blé noir, estimó que había que esperar el momento propicio. Ahora, para este aniversario, libre de proponer lo que le parece, dudando entre una de las últimas sonatas de Beethoven y Aux marches du palais de Vincent Dumestre, ha escogido este álbum de canciones abierto a la ilusión.

Según sus proprias palabras, « se trata de un ballet de mousse ligera que pretende ser como un momento de humanidad para olvidar, por unos instantes, la existencia, dura, inquieta y afligida por cuanto entristece al corazón y a la razón. Un ballet que incita a las más tiernas emociones. Y aunque pueda dejar paso a la melancolía, o lo recorran los estremecimientos precursores de la muerte, rico en poesía, tendrá el encanto de todo lo que acaba bien. Igual que se saborea un último vaso, un último rayo de sol, una última canción. »


creado el 13 de abril de 2012 en la Opéra de Reims

música Chants traditionnels arrangés par Vincent Dumestre – Le Poème Harmonique Aux Marches du Palais – Romances et complaintes de la France d’autrefois
coreografía, decorado y vestuarios Thierry Malandain
dirección de producción, diseño de iluminación Jean-Claude Asquié
confección vestuario Véronique Murat
confección decorado Annie Onchalo & Nelly Geyres
coproducción Opéra de Reims, Scène Nationale Bayonne Sud Aquitain, Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián – BALLET T, Malandain Ballet Biarritz

duración de la obra íntegra 30’
ballet para 10 bailarines

El 14 de junio 2012 en el Théâtre des Bouffes ubicado al norte de París, Una Última canción recibió el "Gran Precio de la crítica", otorgado por el Sindicato Profesional de la Crítica de Teatro, de Música y de danza.



Alta Musica

« Gran Premio 2012 de la Asociación de Críticos de Danza, Une Dernière chanson […] es una auténtica joya. Se trata cada canción con una inteligencia y una ternura incredíbles y forma un cuadro viviente auténtico, de una ligereza incomparable. Todos los bailarines de la compañia parecen regocijarse en la obra y dan lo mejor de sí mismo para llevar a un nnivel de excelencia esta media hora de danza superlativa. »

Olivier Brunel, 9 de septiembre de 2012

Note di danza

« ¡ No hay una obra tan llena de ternura y elegancia como está, Une Dernière chanson ! […] Trasnportado por la dulzura y el refinamiento de esas sonoridades, construye un ballet lleno de poesía y ligereza, capaz de mener al público con sus emociones tiernas. Uno tiene quizá la sensación de que Thierry Malandain ha dejado que su espíritu artístico se exprese con total libertad, en mayor medida que habitualemente. […] Un único sentimiento corporal domina toda la obra ; es, sin duda alguna, el mérito del trabajo de Thierry Malandain con su compañia. Las parejas, cada una con su propria historia, se suceden sobre el escenario, uns tras otra, con la misma libertad que los golpes de brisa primaveral que nos transportan a épocas lejanas. »

Antonella Poli, 18 de abril de 2012

Umoove

De la delicadeza de danzar, según Thierry Malandain « […] la nueva creación sensual, dulce y melancólica de Malandain Ballet Biarritz promete un montón de ovaciones en pie. Ligera como los vestidos de verano, como un soplo que apaga una vela (el gesto se repite en varias ocasiones), Une Dernière chanson es una sucesión de dúos y cuartetos que recuperan éxitos de antaño, desempolvados y magnificados por un neoclasicismo que se acopla gentilmente a un contemporaneo elegante. Es lo mejor de Thierry Malandain hasta el momento. »

Cédric Chaory, 18 de abril de 2012