El Amor brujo Malandain / De Falla


El Amor brujo se desarrolla entre gitanos de Andalucía, en un ambiente de superstición y brujería. En él el amor de Candelas y Carmelo se ve perturbado por la aparición del espectro de un joven que hasta su muerte estuvo prometido a Candelas. El maleficio se romperá definitivamente cuando Candelas consigna desviar la atención celosa del aparecido hacia otra joven.

Sin despojar totalmente al Amor brujo de su pintoresco carácter andaluz, me he aferrado al ciclo perpetúo de la muerte y de la vida. A través de dicha elecci„on, y según una corriente que universaliza el tema, los papeles principales estarán en parte interpretados por el conjunto de los bailarins. Finalmente, el escenario queda recubierto de pétalos color ceniza. Rosas negras de las cuales huye el amor, antes de que vuelva el día.

Thierry Malandain


creado el 18 de marzo de 2008
al Grand Théâtre de Luxembourg

música Manuel de Falla
coreografía Thierry Malandain
decorado y vestuarios Jorge Gallardo
diseño de iluminación Jean-Claude Asquié

coproducción Grand Théâtre de Luxembourg, Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián, Opéra Théâtre de Saint-Etienne, Grand Théâtre de Reims, L’Onde de Vélizy-Villacoublay, Opéra de Vichy, Les Amis de Malandain Ballet Biarritz, Malandain Ballet Biarritz

duración de la obra íntegra 25’
ballet para 16 bailarines



« Una visión muy personal de El Amor brujo, que descansa en elecciones dramáticas juiciosas y en un gesto que se mantiene en el más puro estilo Malandain. »

La Terrasse, Nathalie Yokel, abril de 2008

« El Amor brujo, con su decorado sombrío, su atmósfera pesante, multiplica los alineamientos, los cruces y las asociaciones hasta el bullicio. En esa geometría incesante, la técnica de los bailarines es aún más evidente : su energía, sus saltos sincronizados, sus posiciones respetadas perfectamente, hacen de sus conjuntos un shock visual, momentos muy fuertes. Salgo regenerada por el encanto, la fuerza de esta coreografía. »

Danser en France, Airen, abril de 2008

« Continúa con el Amor brujo, que logra un éxito atronador. La danza toma solamente los temas principales del conde andaluz, danzados constantemente por todo el grupo. En una sola secuencia, una pareja se lanza a un paso a dos mágico. Una prestación grandiosa con una visión radicalmente nueva del ballet clásico. »

Kölnische Rundschau, 25 de octubre de 2008